La mente se confunde en un trance de deseo de que el tiempo deje de medirse en horas sino en recuerdos, que se parta en un instante en el cual algunas cosas de un mismo espacio, lugar y tiempo, pasen rápido y otras lento, unas se mantengan eternas, y otras se desvanezcan rápido.
La mente se confunde deseando lo que no debe, porque así es el ser humano, porque así vivimos siempre, porque lo cierto es que por algo la mente olvida, por algo las cosas se desvanecen, porque un beso no sería beso si estuviese a cada instante, porque no respondemos a la lógica de lo bien hecho, sino al deseo de un buen momento.
Pese a saberlo hoy pido lo que no debo, quiero tener un frasco donde conservar deseos, guardar sonrisas y coleccionar te quieros. Hoy quiero una caja de momentos, para como quién lee un libro, poder abrirla una y otra vez, para esparcir sobre mi piel todo lo que yo quiero.

Siempre nos gusta quedarnos con los buenos momentos, la mente olvida los malos.
ResponderExcluirPero tener un frasco con bellos instantes guardados….donde quepan caricias un sinfín de besos, y muchos te quieros…para sentirlos y vivirlos esparcidos por mi cuerpo….Huuuuuuumm
Sería estupendo.
Besos
muy buen tema el que expones, muy creativo y cerca de una futura realidad.
ResponderExcluirun abrazo
muy lindo lo expresado amiga.... tienes mucho sentimiento en tus escritos y mucho de verdad....
ResponderExcluirte felicito
abrazos
permiso para seguirte
saludos
Sencillamente hermoso...muy buena la originalidad...felicitaciones
ResponderExcluirSi el tiempo se midiera así, con recuerdos, entonces nos transportaríamos al pasado reciente o lejano con tanto placer si es para volver a los instantes de los besos y te quieros. Pero ya tienes esta caja tuya a donde podes volver en cualquier momento, y aunque sea leyendo, te mandan un beso.
ResponderExcluirTe doy uno, de amigo, a la distancia.
Muchísimas gracias a todos,
ResponderExcluirun beso!
Me encantó eso de ...quiero tener un frasco donde guardar deseos....
ResponderExcluirYo yambién quisiera tener uno y bien grande para abrirlo y esparcirlo a diario.
Abrazos y besossssssssssssssssssssss
que grande eres Brisa, gracias por lo genuino de tu blog!!
ResponderExcluirsaludos
Los deseos son como los helados. Se deben disfrutar al momento, de lo contrario, antes de que te quieras dar cuenta, habrá todo un fluido de sensaciones perdidas, que fundidas y desperdiciadas impregnarán tus manos de un nostáligo 'lo que pudo haber sido y no fue, por llegar tarde'.
ResponderExcluirEnvasar deseos, sonrisas o instantes implica dotarlos de finitud. Una finitud a plazos, dada por una conservación prolongada y probablemente caduca, ¿no crees? (:
El deseo no consiste en dotar a todos los sueños de plazos y tenerlos al alcance en cada momento. En el propio texto menciono que el hecho de poner acceder a ellos en todo momento les quitaría la magia que les caracteriza. Tan sólo, en alguna situación concreta, por una razón determinada, uno necesita acceder a precisos sueños para tener las alas suficientes que te permitan alcanzar los siguientes. Sin ellos, se hace más difícil, y esa quería ser mi reflexión.
ResponderExcluirUn saludo
esta bueno lo que decis
ResponderExcluirSi lo deseas pasa por mi casa a levantar un premio.
ResponderExcluirNo se que brisa te llevó por mi blog, pero imagino que es la misma que nos empuja a todos los que no vacilamos ni un sólo momento cuando queremos expresarnos.
ResponderExcluirYo tambien busco un frasco, o una cinta que me permita atar mis deseos, mis secretos..
Me han encantado tus palabras, un abrazo y un beso a la distancia; "porque un beso no sería beso si estuviera a cada instante".
Pablo Andrés.
un placer pasa or este espacio
ResponderExcluirun abrazo